Machete en Boca es un grupo de rap integrado por La Prima y Mama San, dos mujeres que se han abierto paso en la escena nacional de hip-hop, con letras que reflejan realidad social y empujan a cuestionar y cambiar las reglas de un juego que no incluye a una gran parte de la población.
Gracias a Israel López, educador social y colaborador que comparte esta entrevista, en la que ellas nos abren la ventana a su realidad y nosotras analizamos y arreglamos el mundo.

Vosotras venís de barrios de clase trabajadora. Barrios humildes, donde la diversidad está muy presente. Lugares comunes que a lo largo de la geografía del Estado español suponen la realidad del día a día de muchas familias. Escuelas públicas, familias de clase obrera, barrios que marcan el futuro… ¿qué supone para vosotras la vida en el barrio?

San (S): Para nosotras venir de nuestro barrio supone superación, depende de la persona, pero el barrio supone un reto ante el cual tienes que elegir. Cada persona elige su camino en la vida y para nosotras supuso el reto de querer progresar, de seguir creciendo.

La Prima (LP): Supone también la búsqueda de oportunidades. Crecer en un barrio humilde supone querer encontrar oportunidades para ti y para los tuyos para encontrar tu camino. Hemos crecido en un barrio donde hay gente que lo borra del curriculum para poder encontrar un trabajo sin miedo a que lo estereotipen. ¿Qué más dará el barrio en el que has crecido? Todas las personas necesitamos cubrir nuestras necesidades, sentirnos realizadas…

(S): A veces, por ese motivo, necesitamos encontrar la manera de superarse, de seguir creciendo sin perder la identidad.

¿Cómo veis la realidad que os rodea?

(LP): La realidad que nos rodea la vemos difícil, la vemos dura. Son situaciones precarias a las que tienes que enfrentarte cada día y es muy fácil perder la ilusión o las fuerzas para seguir luchando.

(S): Existen pocos modelos, pocos ejemplos, y sobre todo poco apoyo real por parte de la administración o de las instituciones. Hace falta “predicar más con el ejemplo”. Hoy en día impera la ley de la imagen, mucha estética, pero pocos ejemplos reales. Mira lo que está pasando con el COVID-19, no existe conciencia, ni se fomenta que la haya.

(LP): Los barrios necesitan más apoyo real, mayor compromiso por parte de las instituciones, de manera que se pueda hacer frente a los problemas reales. No tenemos veinte años, estamos ya en la treintena, tenemos responsabilidades y obligaciones. El barrio lo vemos de otra manera, no nos pueden pretender engañar con un lavado de cara con las problemáticas que nos rodean.

Es obvio que cada vez es más urgente impregnar de feminismo cada dimensión de la vida pública y privada. Sin embargo, cada vez es más latente un discurso marcado por el odio y el sexismo. Vosotras sois mujeres comprometidas con la lucha feminista y LGTBI+ , ¿qué medidas se deben incorporar a nivel político para alcanzar la igualdad real entre mujeres y hombres?

(LP): Es necesario el desarrollo de políticas de igualdad real y un control sobre ellas. Es positivo que haya cuotas en las empresas para generar la igualdad real en puestos de trabajo y en la equiparación de los salarios entre hombres y mujeres. Pero deben aplicarse, debe haber un control sobre ellas. Es muy bonito poner palabras en el compromiso feminista y soltarlas al aire, pero es necesario que haya un compromiso en la aplicación de estas medidas.

(S): Es necesario que la sociedad se quite este parche. A mí, personalmente, me ha ocurrido de estar trabajado para una empresa, de la que prefiero no decir su nombre, y obligarme a ir cada día a trabajar con tacones y maquillada. Esto es culpa del culto a la estética y al machismo que nos han vendido durante toda la vida. Nos han vendido una imagen que debemos cumplir, a la que debemos obedecer, y que debemos erradicar ya. Es necesario alcanzar una igualdad real en todos los aspectos de la vida. Cuando me hacen un contrato, cuando me gane el salario, cuando pasee por la calle, en cualquier dimensión de la vida pública y privada.

(LP): Es verdad que en ciertos contextos es más difícil hacer llegar el mensaje del feminismo. Todavía es necesario explicar qué es el feminismo. A mí me ocurre. Yo tengo familiares que no entienden qué significa ser feminista, y que lo ven como una amenaza. En estos contextos es necesario replantear estos mensajes para que puedan llegar a ellas.

(S): Por ejemplo, en el colectivo trans. Personas que están transitando y que todavía no se sientan parte de un colectivo como espacio para reivindicar sus derechos. Es necesario que el feminismo dé respuesta a esta realidad y entender la igualdad real entre personas, si no queremos retroceder como sociedad.

¿Qué papel debemos jugar los hombres en esta lucha?

(LP): Primero que los hombres deberían posicionarse en la lucha feminista. Un hombre que no apoya la lucha feminista es porque no lo entiende, o le tiene miedo. Los hombres tienen que apoyar en la lucha feminista y renunciar a su posición de privilegio. Los micromachismos están presentes en cada persona. O entienden esta realidad, esta posición de privilegio y renuncian a ella, o no están comprometidos con la igualdad real.

Imagino que la escena Hip Hop, como cualquier escena musical, estará plagada de estereotipos machistas ¿habéis sufrido esta discriminación dentro de la escena?

(LP): Nosotras empezamos en la escena rodeadas de hombres. En ese aspecto nos hemos sentido acompañadas. Pero es verdad que reproducíamos el lenguaje que ellos expresaban. Con el tiempo hemos ido creciendo, evolucionando y siendo conscientes del lenguaje y del discurso que usábamos como modo de expresión.

(S): Directamente no hemos sufrido un machismo enfocado en nosotras, nos hemos sentido respaldadas y apoyadas. Pero es verdad que fuera de nuestro entorno hemos escuchado muchas críticas sobre nuestra estética y nuestra manera de hablar.

(LP): Nuestro mensaje está en nuestras letras, en nuestra música, te tiene que dar igual como vista. No quiero que me vean más guapa, ni ser el centro de atención.

(S): Al principio, por el hecho de ser mujeres nos han criticado mucho. Incluso llenando salas, se nos ha subestimado, por el simple hecho de ser mujeres.

(LP): Comentarios como: ¿por qué no cantas como una chica? Lo hemos escuchado miles de veces. Todavía queda mucho por hacer. Vivimos en el mercado del patriarcado, donde si la mujer no vende sexo, está relegada a un segundo plano. Pretenden que vendamos una imagen sexualizada, pero eso no va con nosotras. No es el discurso que queremos vender, nuestro mensaje está en nuestros textos. No queremos entrar en el mercado del patriarcado.

(S): Deberíamos normalizar que, en cualquier escena musical, como en cualquier ámbito, existen hombres y mujeres haciendo mucho y trabajando duro. La calidad de nuestra obra no debería posicionarse en si viene de un hombre o de una mujer. Nos queda mucho por avanzar en esta dirección.

Los barrios de clase trabajadora, de donde venís vosotras, de donde vengo yo, están caracterizados por una gran diversidad cultural. Cada vez más familias de origen diverso se instalan en los barrios periféricos de las grandes ciudades. Pero no todo es de color de rosa. ¿A qué dificultades consideráis que se enfrentan estas familias?

(S): Primero es la aceptación del entorno donde vive. Lo esencial es sentirte parte del lugar donde creces. Si creces en un barrio humilde, con pocos recursos, crecerás pensando que es muy difícil encontrar tu lugar en el mundo.

(LP): Existe mucho racismo y mucho clasismo, no podemos olvidar que esto es real.

¿Qué futuro les espera a estas familias, a estos jóvenes?

(LP): Crecer en un entorno hostil no permite desarrollarte. Creces con odio, con rechazo a una sociedad en la que no te ves representado, en la que no te sientes protegido. Sientes que las metas que te imponen no son acordes a tu estilo de vida. Las administraciones deberían aportar soluciones reales para la juventud, acorde a su realidad.

(S): Es necesario tener tus ideas claras, saber hacia dónde quieres crecer, ser fuerte para poder construir tu futuro. La discriminación está presente en el día a día de personas racializadas, en personas humildes de clase trabajadora… es necesario luchar para saber qué posición ocupas en tu vida.

(LP): No podemos tolerar que en pleno siglo XXI, la educación pública siga generando desigualdad. No podemos tolerar que los recursos públicos solo representen a una determinada clase social. No podemos dejar a los barrios humildes atrás, démosles oportunidades a las personas jóvenes que sientan que tienen un futuro propio.

(S): Arreglando las rotondas del barrio, o poniendo un cine de barrio una vez a la semana no soluciona que las familias puedan llegar a fin de mes o pagar las facturas.

Los barrios de clase trabajadora están caracterizados por la precariedad, la falta de recursos públicos, barrios que siguen existiendo a día de hoy, y que son castigados por medios como “Callejeros” y demás programas amarillistas. ¿De qué manera marca crecer en un entorno tan distinto al que vemos en las películas?

 (LP): Estos programas estereotipan a la población, y la clasifican por grupos étnicos y por clases sociales, vendiendo desde los medios de comunicación, una imagen distorsionada y manipulada de una realidad con el fin de crear una opinión publica concreta. En ningún momento construyen una visión positiva de compromiso, de colaboración, de apoyo mutuo. Siempre se expone una realidad perversa con el fin de generar rechazo, miedo y odio. Los medios de comunicación tienen un gran poder en esta sociedad, y lo están usando para generar desigualdad. A los medios de comunicación no les interesa mostrar una imagen fuera de los estereotipos que venden, es su manera de mostrar que no se pueden cambiar las cosas.

(S): Muestran la realidad que te quieren mostrar. Te quieren convencer de que las personas gitanas son de cierta manera, que los inmigrantes son conflictivos… el fin de esto es generar desigualdad, indiferencia. La gente joven debe tener una mirada crítica ante este tipo de programas. La gente joven del barrio aspira a ser traficantes, a ser gánster, a ser agresivos con las mujeres porque es el patrón que le venden desde los medios de comunicación, que la única vía para progresar en estos barrios es la vía de la violencia.

Vivimos en un momento donde la presencia en redes sociales, el culto a la imagen y al cuerpo está condicionado por estereotipos heteronormativos, algo que, sin duda, no representa a toda la ciudadanía, discriminando a gran parte de la realidad social. ¿Cuál creéis que debe ser la postura constructiva ante esta realidad?

(LP): Deberíamos hacer un esfuerzo por incorporar la educación emocional en el currículum de las escuelas. Es necesarios que nos valoremos tal y como somos y que nos sintamos especiales cada uno con sus singularidades. Las administraciones y los medios de comunicación deberían reflexionar.

(S): Estamos bombardeados a través de los medios de comunicación de un culto al cuerpo donde todo aquel que se sale del patrón no es válido. Nos han vendido que si estéticamente no cumples este patrón, que tenemos tan interiorizado, no eres válido para esta sociedad. Esto te lo digo ahora, con 20 años no sé qué te hubiera dicho, pero con la experiencia de los años te digo que es necesario entender que cada uno es como es y que te tienes que querer a ti mismo tal y como mereces.

(LP): Todo en la vida son sentimiento. Si estás alegre, si estás triste, si estás enfadada es por algún motivo. Y no se nos enseña a gestionar estos sentimientos, se nos enseña a que las emociones deben ser expresadas en la intimidad, en un espacio privado, a solas. Debemos aprender a gestionar los sentimientos. Desde pequeñas nos dicen que mostrar los sentimientos es una muestras de debilidad. Es necesario conocernos, entender por qué sentimos cada cosa.

(S): Frases como “los chicos no deben llorar” están generando un daño del que no somos conscientes aún.

(LP): Si la gente hablásemos más de sentimientos, desde el corazón, con honestidad, seríamos mejores personas, viviríamos con más autoestima. Debería existir en la educación formal clases de autoestima, de educación emocional, igual que las matemáticas o la biología, esto generaría personas más capacitadas para enfrentarse al mundo real, personas con más empatía, con más asertividad.

Al hilo de esto ¿qué opinión tenéis sobre los profesionales sociales y su labor?

(LP): Bueno, nosotras nos somos educadoras, pedagogas, ni nada de eso. Valoramos mucho la labor que desarrollan, sobre todo ante una realidad tan compleja. Es verdad que les pedimos que tengan más empatía, más sensibilidad ante la realidad en la que vivimos. Deberían replantear un nuevo modelo de educación, capaz de representar a todas las personas. Y que también sean valientes, y sean capaces de diseñar medidas reales capaces de luchar contra la desigualdad, la injustica y la precariedad.

Israel López Marín

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