• Pizza de exclusión con extra de queso.
    Tienen miedo, como todos. Son familias pidiendo que sus hijos coman a la semana algo más que una pizza, un wrap o una hamburguesa… Alzan la voz,
  • Estado de alarma en la calle
    Hoy es 22 de abril, han pasado dos días. Dos noches que Raúl ha estado en la calle. Seguimos hablando, tratando de buscar alguna alternativa. Apenas le conozco, pero cuando pienso en él, recuerdo a todos los niños y niñas que han pasado por mi vida en los seis años que trabajé en un centro de protección;
  • Los esenciales invisibles.
    Compañeras y compañeros Educadores y Educadoras Sociales, hoy más que nunca debemos defender nuestra pasión, nuestra profesión, nuestra labor y para ello hay que ser resilientes. Como bien dice un proverbio popular, usado por la Oreja de Van Gogh, “caer está permitido, levantarse es una obligación”.
  • Buenos días, Marquesa.
    Federico es el director de una fundación que tiene como fin la atención especializada a personas mayores lesbianas, gays, transexuales y bisexuales (LGTB). Nos presenta este relato teatralizado, donde la única voz que se escucha es la del trabajador de la fundación e invita al espectador a inventarse el resto.
  • Sonando bajito.
    Apoyar a personas con síntomas y sin síntomas, apoyar con profesionalidad, cariño respetuoso, naturalidad, empatía real, vocación, compromiso.
  • Dies Irae.
    La crisis del Covid-19 nos ha hecho reformular nuestra forma de trabajar, gestionar la ansiedad de nuestros colectivos de intervención y aprender a convivir con sentimientos y ansiedades propias.
  • María.
    María era mi gitana favorita. Ella cuenta que de joven era muy guapa, cosa que yo no cuestionaba, pero quizás pensaba que había llegado tarde […]
  • Los restos del naufragio.
    La crisis mundial sanitaria del Coronavirus ha supuesto un cambio en el paradigma de la intervención social. En un momento donde más necesario es la […]
  • Una llamada a 3
    Comenzamos a charlar animadamente. Y eso que acaba de perder a su marido. No ha podido verle, ni siquiera sabe dónde está y la empresa aseguradora no puede decirle dónde se encuentra el cuerpo. Lleva varias semanas esperando que le manden las cenizas. Me expresa su dolor. La escucho sorprendido y admirando su fortaleza, y se lo expreso. Me dice que no queda otra, que hay que seguir para adelante, que la vida continúa.
  • Intervención social a través de la pluma.
    Dejas fuera el “ni machismo ni feminismo mimimimí”, o cualquier otra camiseta con mensaje de crítica que te suele representar. De hecho, dejas las plataformas que tan alte te hacen, te quitas el esmalte de las uñas negro, y, con agua y jabón te limpias los ojos de panda que te quedaron de la raya del ojo, porque sí, eres travesti, pero barata. Nada de agua micelar. Por último, en la puerta dejas tu pluma no hetera porque no sabes con quién te vas a encontrar. Tu voz la agravas y gesticulas lo menos posible no vaya a ser que le saques un ojo cuando hablas con la efusividad de tus manos.